domingo, 27 de septiembre de 2015

Monotonía.

Muere cada noche otra en su boca en agonía,
muere cada instante y se pierde la alegría,
día tras día sigue su camino y va sin guía,
¿podrá encontrar el sendero hacia esa melodía
distante, equidistante, semejante como antes?
se ha perdido entre las nieblas que cruzan por el Levante
ha perdido el sentido del poder ir adelante.
No se pierde, no se encuentra, simplemente está ausente,
siguiendo los retales que esconde su bajo vientre
y ya no encuentra lo que quiere, ya no sabe si dar más
da diez pasos adelante pero once hacia atrás.
Repite nunca, repite nunca, nunca jamás,
pero nunca es siempre, y siempre es nunca y ya verás
que hoy niega, mañana asiente, pasado asume,
y se traga mil mentiras que en crescendo la consumen.
Es como la noche oscura de un día sin mañana,
que extraña a ese Sol que cada día la alumbraba,
que no sale, que no quiere verla, que rehuye,
que aparenta, que la destruye,
que la aplasta, que la pisa, pero es dinamita
y explotará al contacto y con ello al fin grita
 y se libera, y dice adiós, dice hasta siempre,
pues siempre es nunca, y si no arriesgas ya sabes que pierdes.
Va con el alma en su mano,
y su coraza en el antaño,
Pues no lo hizo en vano,
pues ya nada le hará daño.

lunes, 14 de septiembre de 2015

¿Por qué?

Hoy, papá ha dicho que será un gran día para mí. Estoy muy contento. Papá es bueno conmigo, siempre me da todo lo que puede, desde bien pequeñito. Ahora tengo cinco años, me llamo Nil.
Papá siempre está hablando de las fiestas del pueblo, de lo importantes que son y de que he de seguir la tradición. Papá dice que seré un factor muy importante de ellas y que voy a hacer feliz a mucha gente. Yo la verdad es que no entiendo muy bien a qué se refiere, pero sé que mientras esté conmigo, no puede pasarme nada malo. Papá me protegerá de todos los males que pueda haber y no dejará que nadie me haga daño... _"¿verdad?".

Papá ya me ha montado en el coche. La verdad es que no me gusta mucho donde estoy, no puedo ver la luz y se respira raro, pero no pasa nada, cuando lleguemos a las fiestas nos lo pasaremos muy bien todos juntos. Son varias horas de viaje, pero yo estoy contento porque puedo compartir este momento con papá, aunque no pueda verlo, sé que está ahí, lo oigo respirar e incluso puedo notar su olor. Papá va tranquilo, es muy prudente en la carretera. Supongo que querrá evitar que me pase nada malo...

Después de cuatro horas, hemos terminado el viaje. He oído como papá paraba el coche y se bajaba. Parece que se ha encontrado con alguien que conocía, porque lleva hablando un buen rato. Esta caja no me deja oír bien... han dicho algo de seis mil euros..._"¿Qué son los euros?"_. ¡Ah, papá está contento, le he oído reírse! Parece que ya viene a sacarme, por fin. ¿Me presentará a su amigo? Estoy deseando conocerlo, seguro que es muy cariñoso.

Acaban de abrir la caja, pero no me han dejado salir. No veo a mi papá, solo a dos señores que me miran con una extraña sonrisa en su cara. ¿Qué les pasa? Han dicho algo, pero no les entiendo muy bien. Han comentado que soy muy joven y que seguramente aguante mucho... ¿aguantar? Yo vine aquí a pasarlo bien, vine a las fiestas con mi papá para disfrutar en familia. Con mi papá. Es verdad. _"¿Dónde está mi papá?"

Están arrastrando mi caja por el suelo, lo noto. Noto cada piedra, cada bache, noto el deslizar de la tierra. Huele a sangre. Estoy empezando a tener miedo, ¿dónde me llevan? ¿por qué estoy sólo? ¡Oh, papá, por qué me has abandonado!

Cuando han abierto la caja he salido para ver dónde estaba. ¿Una calle? Yo no estoy acostumbrado a este lugar. Hay mucha gente mirándome, me siento incómodo. Me estoy encontrando mal. He visto a un chico que parece amigable, por lo menos sonríe cuando me mira. Los señores están diciendo unas palabras de agradecimiento, parece el inicio de las fiestas. ¡Ahora lo entiendo, papá: voy a ser el invitado especial, estoy muy contento! Acaban de decir una frase que parece el pregón: "¡Que dé comienzo el Toro de la Vega!". Pero... ¿qué es el Toro de la Vega? ¿Por qué el chico ha cambiado la expresión de su cara? ¿Por qué todo el mundo está armado de pronto?

No sé muy bien como pasó, todo fue muy rápido. Cuando todos se abalanzaron contra mí, me asusté tanto que decidí salir corriendo_"¿¡Papá!?, ¿¡Papá, dónde estás!?"_. No conseguía encontrarle. Intenté abrirme paso entre la multitud, pero todos me perseguían. Me caí por lo menos ocho veces, pero me levanté nueve_"No me voy a dar por vencido, no aún. Tengo mucho miedo. Debo escapar".

Después de tanto correr, he llegado a un claro en medio del campo. La gente ha parado de perseguirme, pero ahora todos me rodean y me siguen mirando_"¿Por qué estoy aquí? ¿No se suponía que disfrutaría de las fiestas?". Pensaba que todo había terminado, pero en un instante, todos se abalanzaron nuevamente sobre mí, pero esta vez me están golpeando. Me golpean con lanzas, muchos me lanzan pedradas, me dan patadas en los testículos, varias puñaladas... Siento mi cuerpo masacrado, siento que me cuesta respirar, creo que una de sus lanzas ha perforado mis pulmones. Siento el sabor de la sangre en mi boca, siento que las patas no pueden sostener más mi peso. Voy a caer al suelo...

He caído al suelo, pero eso no les hace detenerse. El olor de la sangre me hace marearme, ¿o tal vez sea el puñal que tengo clavado en el lomo? Siento como voy saliendo de mí poco a poco. No tengo más ganas de luchar, no quiero seguir peleando, no puedo seguir resistiendo, pero ellos se empeñan en que siga en la vida_"¡Parad ya, por favor! ¿¡No habéis tenido suficiente?! ¡Dejadme morir!".

Varios golpes, varios lanzazos, varias puñaladas más. El sabor de la arena en mi boca, mezclado con la sangre, hace que tenga ganas de vomitar. Estoy viendo al chico que me sonrió al principio. Ha alzado su lanza frente a mí. Acaba de exclamar unas palabras mientras sonríe a la multitud: "Golpe de gracia"...

_"¿Qué significará es...
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Este texto se podría considerar una propuesta por mi parte hacia la aberración a la que algunos acostumbran a llamar tradición cuyo nombre es "Toro de la Vega". Cada año, se paga una alta suma de dinero por un toro joven al que masacrar en vivo y en directo al aire libre, con la ayuda de cientos de personas. Vale todo: lanzas, puñales, piedras... El objetivo final de esta tradición es asesinar al animal. ¿Puede esto considerarse tradición, arte o cultura? Para mí, es un claro ejemplo de maltrato animal, al igual que para miles de seres humanos en este país. He preguntado a varias personas de otros países y del mío propio sobre esta tradición, y todos llegamos a la misma conclusión: los asesinos deben estar entre rejas, no regocijándose de haber asesinado y ser premiado por ello. ¿Queremos erradicar el maltrato animal? Comencemos erradicando "tradiciones" como esta, que son un claro ejemplo de lo mencionado anteriormente. En este relato, he querido relatar el punto de vista que tiene el toro de los acontecimientos. En ningún momento se menciona que es un animal, y al utilizar "papá" para referirme al criador, pretendo extrapolar la figura del toro a lo que sería un niño pequeño. 
¿Seguirías considerándolo tradición si fuesen niños en lugar de toros?


miércoles, 26 de agosto de 2015

Batalla.

Se miraron fijamente.

Era un ella contra él.

La batalla comenzaba, y ninguno iba a perder.

Atacantes deseándose, retándose poco a poco. La mirada era la clave y en las manos fijo el foco. Una caricia sugerente, una mordida de labio, se miraron fijamente, dio comienzo el calvario. El primer ataque fue de ella, lo besó con dulzura. Él cogió su mano y miró sus ojos con ternura. Se asfixiaron con los besos, se rompieron en abrazos. El sentido se perdía, como la ropa de ambos. Más besos, más caricias, más ataques y por Dios, más sonido, sentimiento, y poco a poco el movimiento sincronizó sus latidos y con el paso del tiempo les pitaron los oídos...

¿Había ganado? ¿Había perdido?

La batalla continuaba, ambos lo deseaban. Eran tan competitivos que ninguno perdería. Las caderas como escudo se seguían tambaleando, los cuerpos temblaban como la gelatina, escalaban con tanto brío que pronto alcanzarían la cima. Y ahora nada importa, no importaba, no importará, se tienen el uno al otro y eso nunca cambiará. Y se quieren, le quiere, le quiero y grito que se aman, le ama, le amo y lo necesito como una vieja triste necesita a su gatito y siguen inmersos en una fiera batalla en la que la ropa sobra y los gemidos estallan y se pierden nuevamente en los ojos del otro, él navega por su mar y ella se bañaba en oro. Se encontraron ambos dos en la cima del acto. La batalla ha terminado, los cuerpos están intactos y sonríen, sonríen porque tuvieron valor. Enfrentaron la batalla y nadie ha sido el perdedor.

martes, 25 de agosto de 2015

Nunca más.

Hace ya mucho tiempo que no sé de ti. Te busco entre la gente, pero no logro encontrarte. Te escondes muy bien, escurridiza lagartija. Te espero en los portales, en las esquinas, creo ver tu rostro confundido en el humo de este cigarro que se apaga en mis labios, sin casi darme cuenta, como lo que prometimos y ahora ya no recuerdas.

Te busco por los mares, te busco por los cielos, y lo que encuentro son las cenizas de lo que nunca conseguiremos. De los sueños rotos, de las promesas incumplidas, de todo aquello que te dije que nunca valorarías. De los besos, los momentos, de todo aquel sentimiento, de ese tiempo que perdimos y que ahora no podré recuperar. Te busco en las paredes, te busco en los reflejos, te busco entre las ruinas de lo que fue nuestro amor. Te busco ferozmente, pero no quiero encontrarte. Aún no, es demasiado pronto. Sé que volvería a caer en tus redes, en aquella trampa mortal que devora mi voluntad. He crecido en este tiempo, he crecido contigo, con tu recuerdo, con tu mente, pero nunca con tu abrigo, con tu apoyo, con tu ser, pero ya tengo asumido que no te volveré a ver.

Siempre te creíste grande, te creíste superior, pero al abandonarme eres el gran perdedor. Manipulador, frío, distante y observador, tu ser es de pura escoria, no te creas el mejor.

Yo no quiero, no quiero volver a caer. Quiero que lo nuestro quede en una primera y última vez, y lo intento, intento con ganas lo de olvidarte, pero joder, creo que de verdad tú me marcaste. Y te odio, te odio, te odio, te odio y lo digo con orgullo, que no me merecerás, que no eres más que un capullo, que tú vives en miseria y no me tendrás jamás. Y me pierdes, me perdiste, me has perdido y lo juro, y a Dios pongo por testigo de que estarás con muchas, pero nunca más conmigo.

sábado, 22 de agosto de 2015

He caído.

He caído
una y otra vez.
He caído
para volver a caer.
He caído
sin poderme detener.
He caído
por no volverte a ver.
He caído
muchas veces por dolor.
He caído
por sentirme inferior.
He caído
por no poder ser mejor.
He caído
para sentir el calor.
He caído
y te voy a echar de menos.
He caído
cuesta abajo y sin frenos.
He caído
y tocado suelo.
He caído
por sentir celos.
He caído
pero no me gusta el final.
He caído
y me voy a levantar.
Hube caído
cuando tus caricias se perdieron.
Hube caído
cuando las aventuras se acabaron.
Hube caído
por ti, una y mil veces,
una y mil noches,
pero siempre a tu lado.
Hemos caído
en el fondo del pozo.
Hemos caído
y desde dentro sollozo,
que he caído, pero he caído por ti.
Contigo, conmigo,
yo contigo, tú con mi
alma quebradiza que sabes arreglar,
con tus besos y caricias que me pueden ayudar.
He caído desde el cielo al que tú me elevaste
para en la realidad, enfrentar nuestro desastre
diario, que hace todo tan bonito
que he perdido mis cabales, que ya no sé si grito
o me callo, si respiro, si me ahogo,
si te escucho, si te ignoro.
Hemos caído
en una rutina
de no poder vernos
y querernos cada día.
Hemos caído
en la cuenta del amor,
que no se paga con dinero,
y contigo es mejor.
He caído
en la importancia de las cosas.
He caído
en lo insignificante de las rosas.
He caído
en que por ti daría la luna
si en la noche solo necesito tu voz
que me acuna.
He caído
en tus brazos sin pedirlo.
He caído
en el amor sin quererlo,
queriéndote, 
queriéndome,
queriéndonos.
He caído
y sin darme cuenta 
he perdido
las ganas de llorar.
He perdido
el temor a la oscuridad.
He perdido
el miedo a despertar.
He perdido
la noción del tiempo
cuando estoy contigo
ni si quiera lo siento.
He aprendido
que la vida es la locura.
He aprendido
que este amor no tiene cura.
He aprendido
y sin pudor lo aclamo:
¡He aprendido
sin más preámbulos,
que te amo!