Desde que llegué
con torpes pasos, resbalando
hasta tu corazón, contigo
hasta el mío;
hasta encontrarnos dos y siendo,
por fin,
uno solo.
Desde que mi lectura se convirtió
en excusa para mirarte
por encima,
pasando páginas y pasando el tiempo
los dos y siendo,
por fin,
uno solo.
Desde que deseo
ser un punto en tu gráfica para estar
siempre en tu línea
los dos y siendo,
por fin,
uno solo.
Desde que todo el día;
y todos; y cada uno, necesito
descansar entre tus besos y tus brazos
los dos y siendo,
por fin,
uno solo.
Desde que se para
el corazón y los centímetros separan
los dos y siento,
por fin,
uno solo
latiendo.