domingo, 21 de enero de 2018

Me quiero en enero

Me quiero, porque sí;
porque puedo, porque vi
mil borrones, que eran caras
que miraban hacia mí,

y detras de cada lágrima
un pedazo de mi corazón,
tan roto en partes ínfimas,
como el ritmo de esta canción,

que te llora hoy en día,
pero luego nunca más,
porque esta vida es mía
y que le jodan a los demás.

Que me quiero tras mil luchas,
y por fin he comprendido
que podrás estar con muchas,
pero nunca más conmigo.

Porque hoy yo me valoro,
y no necesito de ti,
de mi reino soy el oro;
hoy me quiero más a mí.

jueves, 18 de enero de 2018

Carmín

El pecado de mi carne que sucumbe a tentaciones
ya pasadas, olvidadas, siempre llenas de emociones;
brillo rojo, amargo y loco se desliza con ternura,
y prenderá la ígnea luz que ilumina mi noche oscura.
Mi faceta de apatía y de rabia desmesurada
se refleja en mi piel cuando ya no importa nada.

Vuela libre y afilada la llave de mi cordura,
que abre una puerta segura al carmín de la locura.

domingo, 14 de enero de 2018

Desconocimiento

Un fantasma,
un recuerdo,
una esencia,
un momento;
una acumulación de instantes,
un pasado.

Alguien
que ya no existe,
que no es,
pero que fue durante un tiempo,
y ahora solo queda el cascarón
que dejó libre al polluelo,
resultando ser habitado
por algo oscuro, inconcluso, vacío
                                                          de
                                                               amor.

lunes, 8 de enero de 2018

Delirio

De la lluvia de mis ojos construí
un osasis en tu pecho para huír.

Inexcrutables rutas verdes de borrón
y cuenta nueva, de dormir todas mis penas
y evitar la solución.

Y es que me miento mal, tan mal como me siento,
y presiento que un año más,
vivo en enero y tú no estás.
Agosto en tu cama, tumbado medio dormido;
abril floreciendo en nubes que lloraban vino.

¿Qué más da, qué decir?
¿Qué sentir, qué olvidar?
                                         (A ti no)
Duele por dos,
                       pero estoy solo yo.
Y es des a ti no de Fortuna
el ser dueña de tu locura
y mi mente débil, desnuda,
por veneno de tu saliva,
que corroe en agujeros
negros, como tus ojos
que encenderían tus enojos
haciéndome march(it)ar,
aquellos pétalos rojos
que brotaban de amor,
que están corruptos y rotos
de aguantar tanto dolor.