sábado, 19 de octubre de 2013
Melodía inacabada.
Un nuevo amanecer, una nueva caída. Cada minuto vivido significaba uno menos para alcanzar la muerte.
¿Alguna vez la viste sonreír de verdad? Sus labios lo hicieron, pero, ¿qué te decían sus ojos? Suplicaban ayuda. Suplicaban una cuerda que la sacase de ese pozo, o con la que ahorcarse.
Buscaba una salida, daba igual cuál fuese, sólo quería respirar y sentirse viva. Quería sentir algo, eliminar la presión en el pecho, el nudo en la garganta. Quería llenar el vacío, pero se dio cuenta de que querer no siempre es poder.
Esta es la misma historia de siempre, contada con otras palabras. Es la misma canción tocada con diferentes instrumentos. Es una melodía con un ritornelo infinito.
Es una puta mierda.
¿Te gustaría pasar por su cabeza y ver cuánta oscuridad hay dentro? Porque seguro que a ella no le importaría que alguien cazase sus fantasmas durante un tiempo.
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Todos tenemos nuestros fantasmas, más oscuros o más claros pero todos los tenemos, y encontrar a quien los comparta contigo no es tarea fácil, pero al conseguirlo, consigues tambien una razon por la que vivir, y llegar al sentimiento de querer encontrar esa cuerda... No creo que merezca la pena, hay bastantes mas probabilidades de que alguien comparta tus fantasmas.
ResponderEliminarUn saludo.
Hola. Me alegra ver que aún hay gente que lee mi blog, y a la cual hago pensar.
EliminarMuchas gracias por tu comentario, pese que jamás verás mi respuesta, probablemente ya te hayas olvidado de que alguna vez estuviste aquí.
Un saludo :)