martes, 17 de mayo de 2016

Diez segundos.

Quiero golpear cosas.

Cabezas, en concreto,

de las que están vacías,

para llenarlas de oscuridad.

Quiero destruir tu mundo,

para que te enfrentes al mío,

para que por un segundo,

veas la realidad.

Quiero susurrar en tu oído

palabras de desesperación

que caen por el balcón

al saber que te he perdido.

Que ya nada será como antes,

que no hay vuelta atrás,

que ahora te echo de menos

mientras tú me echas de más.

Pequeña poesía de frustración,

de ira, rabia y dolor,

de algo mucho peor,

como un roto corazón.

Diez segundos son suficientes

para borrar una sonrisa,

para borrarla sin prisa

de manera eficiente.

Y aunque sé que digo esto,

que luego me arrepentiré

mis disculpas no manifiesto,

porque no te perdonaré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario