sábado, 17 de septiembre de 2016

La poesía no ha muerto.

La poesía no ha muerto, ha sido asesinada

por las lenguas venenosas, por las alas cortadas,

las miradas evitadas porque los ojos ya no atienden,

los pensamientos cancelados porque el cerebro ya no aprende.

La poesía no ha muerto, ha sido asesinada

por los propios poetas, que ya no escriben nada,

por los lectores, que valoran más la marca de su ropa

que las buenas "tapas duras", o el teatro de Mihura

en "Tres sombreros de copa".

La poesía ha muerto, y murió junto con Bécquer,

con "A Lover's Complaint" de Shakespeare,

con los "Six Poémes" de Beckett.

La poesía no ha muerto, se terminó por suicidar,

porque en este mundo de locos,

lleno de gente cuerda,

cualquier poeta buscaría la suya

para ahorcarse con ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario