domingo, 19 de agosto de 2012

Carta a Peter.

Hola, te escribo desde mi habitación, en el justo momento en el que empiezo a volverme loca. ¿Qué quiero? Que vengas a buscarme, Peter, me voy contigo a Nunca Jamás para no volver nunca. El mundo en el que vivo todos están locos: La gente se mueve por papel de colores, el color y el número equivale a el valor, ¡incluso se quitan vidas o arrasan países por ellos!
¿Dónde está la imaginación? Aquí ya se ha esfumado. Los niños juegan con máquinas electrónicas que hacen mucho ruido y los evaden del mundo exterior. Rodeados de tecnología, olvidando tantos valores... La gente ha olvidado lo que es querer. Desde que el sexo se hizo tan fácil, el amor es un mito. Ahora suelen tener "polvos de una noche"... ¡No, no. No son como los de Campanilla!
La inocencia ya no se pierde, se nace directamente sin ella, te la arrebatan y yo la conservo aquí, en un frasco bajo la almohada de mi habitación. No soporto ver cada día en lo que se ha convertido mi mundo, Peter... ¿Vendrás a buscarme, verdad?

2 comentarios: